Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

VI Domingo de Pascua

Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

21 de Mayo de 2017

 

Hermanos y hermanas en el Señor:

 

A medida que el tiempo transcurre, Jesús por medio de su palabra nos va preparando para su partida, hoy, VI domingo de Pascua,

insiste en la observancia que como cristianos debemos tener entre el amor a Él y el cumplimiento de sus mandamientos.

 

Los mandamientos son una conducta de vida, dada por Dios a los hombres, con la finalidad de que vivamos en tranquilidad y en armonía. El mandamiento consiste en imitar un modelo, que para nosotros debe ser siempre, Jesús. No podemos cumplir un mandamiento si no amamos a Jesús; y amar a Jesús consiste en amarnos a nosotros mismos y a los demás. Sin Jesús en nuestra vida, caeremos en el egoísmo de querer ser siempre nosotros mismos: mi cuerpo, mi bienestar, mis derechos, mi casa, mis necesidades…

 

La Palabra de Dios, nos va orientando en el valor tan grande que hemos recibido en la fe y en el bautismo,  y esto lo podemos traducir en la riqueza de la vida nueva, mencionada por el apóstol Pedro en la segunda lectura.  Es importante que en nuestras comunidades parroquiales, en nuestra familia, y en todos los ambientes que frecuentamos, hagamos vida estos dones, a través del compromiso y de la corresponsabilidad del anuncio de la Buena Nueva; esto sin perder de vista, el impulso que recibimos del Espíritu Santo para realizar nuestro compromiso siempre con alegría.

 

Tengamos presente que para todo esto la Palabra nos recomienda actuar siempre con sencillez y respeto,  estar dispuestos a dar razón de nuestra fe. Es aquí donde necesitamos de la fortaleza que nos dará el Paráclito que Jesús nos ofrece, para que ilumine nuestras mentes y nos dé a conocer toda la verdad.  Dejemos que el Espíritu Santo  haga su morada en nosotros y nos convierta en templos de su gloria, que nos haga testigos valientes del Evangelio ante el mundo, y nos fortalezca con su amor; de esta manera contribuiremos a que la Iglesia, Cuerpo de Cristo, alcance su plenitud cumpliendo sus mandatos.

 

La celebración de la Pascua de Cristo, debe transformarse en nosotros en algo concreto, y no quedarse simplemente en celebraciones. San Pedro, en la segunda lectura nos dice que debemos estar dispuestos a manifestar, a quien nos lo pida, la razón de nuestra esperanza, que es Cristo; y esto solo lo podemos lograr viviendo coherentemente con el Evangelio, actuando con respeto y sencillez,  ayudando al que lo necesita.

 

Queridos hermanos, no estamos solos, Cristo vive en nosotros, y nos impulsa a mantener viva nuestra esperanza y nuestra fe.

 

Reciban mi saludo y bendición,

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala