Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Solemnidad de la Epifanía del Señor

Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

08 de Enero, 2017

 

Hermanos y hermanas en el Señor:

 

Nos encontramos ya en el segundo domingo del año 2017 y nos hace un llamado a contemplar la Belleza de la Solemnidad de la Epifanía, la manifestación de Jesús como Hijo de Dios a los sabios que vinieron de Oriente a adorarlo;

nosotros estamos llamados a levantar el corazón a Dios como signo de agradecimiento por Jesucristo nuestro Salvador. Somos convocados a tener un corazón contemplativo capaz de acoger y oídos capaces de escuchar. En este día recordamos la estrella que anunció la venida de Jesús a todos los pueblos y hoy en nuestros días, el Evangelio es la luz que anuncia a todos los pueblos el mensaje de Jesús.

"Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre", (Jn 14,9), podríamos resumir entre tanto que Jesús entero podría llamarse Epifanía; puesto que él es la manifestación plena del amor del Padre. Jesús es nuestra Epifanía, es la respuesta a este clamor, nuestros corazones han de reposar en el Hijo. Todos estamos llamados a la humildad, a contemplar la belleza de esta virtud sin límites imitando a nuestro Maestro, esto es lo grande de la Epifanía.

Además en estos días recordamos la figura de los Reyes Magos quienes dejaron su patria, su hogar, sus comodidades, su gente, para adorar al Niño Dios. Ellos también han de servirnos como ejemplo en la  perseverancia en medio de las dificultades que se les presentaron y ahora también se nos presentan a nosotros. A pesar de ser un camino largo, difícil, incómodo, cansado, se mantuvieron firmes y perseverantes, y este seguimiento seguir a Dios implico sacrificio, sin embargo para cada uno de nosotros ha de significar estar siempre en camino, sobre todo sabiendo que se trata de Dios, vale la pena hacer cualquier esfuerzo.

 

En torno a esta solemnidad busquemos reflexionar no tanto en que nos van a regalar, sino que clase de regalos vamos a ofrecer nosotros a Dios y aprender a reconocer todo lo que nos debemos a Dios. En esta vida hemos de estar abiertos a la búsqueda de Dios sin cansarnos, con la esperanza siempre abierta y ofrecerle con alegría todo lo que tenemos.

 

Pidamos a Dios la gracia de dejarnos guiar por la estrella que nos dirige a Él y servir de guía para otros hermanos nuestros.

Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb
Arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala