Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

26 de noviembre de 2017

 

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:

En este último domingo del año litúrgico, celebramos la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo.  Hoy, no solo concluimos el año litúrgico, sino que proclamamos  a Jesús como Rey de justicia, de amor y de paz.

En la primera lectura y en el salmo, Jesús se nos presenta en la figura del pastor que manifiesta bondad y misericordia por su rebaño, y que recobra a las ovejas perdidas. En el Evangelio vemos a Jesús ya no como pastor de ovejas, sino como Rey de todas las naciones del universo, pero no como un rey que viene a buscar fama y poder, sino como un Rey que viene a servir y a dar vida.

 

Jesús nos señala en el Evangelio que su presencia debemos verla siempre en el prójimo, y es por eso que nos dice: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.  El Señor en su Palabra ya no nos pide cuidar ovejas, sino atender y servir a las personas que nos encontramos  a cada momento de nuestra vida y que tienen necesidades concretas, sobre todo con tanta necesidad que hay en nuestro país.  Este es el reino que Jesús predica: que todos tengamos vida en plenitud.

 

Hermanos y hermanas, no se trata solo de celebrar un año más la fiesta de Cristo Rey, se trata de que trabajemos por un Reino de justicia, de amor y de reconciliación; en medio de tanta violencia, de falta de amor, y de muchos más conflictos sociales y familiares que nos toca vivir, es necesario que nosotros los cristianos católicos, inyectemos esperanza en los corazones de nuestros hermanos.

 

Esta celebración nos debe ayudar a recordar que debemos estar atentos a las necesidades de los demás, los hambrientos, los desnudos, los enfermos, las viudas, los huérfanos, los ancianos,  hay muchas personas que viven en la miseria y allí es el lugar privilegiado donde Jesucristo se hace presente.

 

Si queremos ser contados entre los elegidos y gozar de la herencia del Reino, debemos trabajar con dedicación y esmero, poner en acción el Reino de Dios entre nuestros hermanos. Nuestra tarea como cristianos no es solo la de alabar y servir al Dios que no vemos, sino más bien la de ayudar a los más pobres y necesitados en quienes se refleja la verdadera y perfecta imagen de Dios.

 

Les deseo a todos un feliz día del Señor.

 

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala