Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND)

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

22 de octubre de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

 

Hoy celebramos en la Iglesia Universal, el Domingo Mundial  de las Misiones (DOMUND), un día especial en el que todos debemos celebrar nuestra identidad misionera y reafirmar nuestro compromiso misionero.

En toda la Iglesia oramos por las misiones, contribuimos económicamente con las comunidades que se dedican a la misión, pero, ¿qué pasaría si nos limitáramos a celebrar o a recordar una vez al año que la Iglesia es misionera?

 

La misión es una tarea urgente que no se puede quedar encerrada entre las cuatro paredes del templo.  Podemos decir que es la tarea más urgente de la Iglesia.  El Papa Francisco nos dice en su mensaje, que “esta jornada nos invita a reflexionar de nuevo sobre la misión en el corazón de la fe cristiana”.   No nos puede faltar nunca el dinamismo de salida, porque todos hemos sido llamados a la ‘salida misionera’…, a  atrevernos a salir de la propia comodidad para llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (EG, 20).

 

Tengamos siempre presente que, “la misión de la Iglesia, destinada a todas las personas de buena voluntad, está fundada sobre la fuerza transformadora del Evangelio. El Evangelio es la Buena Nueva que trae consigo una alegría contagiosa, porque contiene y ofrece una vida nueva: la de Cristo resucitado, el cual, comunicando su Espíritu dador de vida, se convierte en Camino, Verdad y Vida por nosotros” (Mensaje del Papa Francisco DOMUND 2017).

El Domingo Mundial de las Misiones debe ser como una explosión anual de la salida.  “Debe  avivar el corazón misionero de las comunidades cristianas,  a través de la oración, del testimonio de vida y de la comunión de bienes, en la respuesta a las graves y vastas necesidades de la evangelización” (Mensaje del Papa Francisco DOMUND 2017).

 

No nos limitemos a celebrar y recordar sólo una vez al año que la Iglesia es fundamentalmente misionera, porque entonces corremos el grave peligro de olvidar el compromiso y la tarea que el Señor nos encomendó: Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos… enseñándoles a cumplir todo cuanto yo le he mandado.  El envío de Jesús a sus apóstoles debe resonar también en nosotros, es preciso que tengamos la misma disposición de los apóstoles, aunque algunas veces titubeante; la confianza de que el Señor está con nosotros en todo momento, nos debe impulsar a salir y mostrar a Jesús, no como un personaje de los libros y de la historia, sino como el Salvador  de nuestra vida.

 

Agradezco a todos su generosidad para con nuestros hermanos y hermanas misioneras, la colecta que hoy se realiza es enviada íntegramente a la Comisión de las Obras Misionales Pontificias, con sus donativos se construyen templos, se compran vehículos, se forman catequistas, se atienden proyectos sociales, sanitarios, educativos...

 

Encomiendo nuestra labor misionera a la maternal protección de nuestra Madre la Virgen María, ella que fue la primera evangelizadora, encienda en nosotros el ánimo  de ser verdaderos discípulos y misioneros de Jesucristo.

 

Con mi atento saludo,


+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala