Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, 9 de octubre de 2016

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

15 de octubre de 2017

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

En este Domingo, día del Señor,  nos reunimos nuevamente para celebrar la Eucaristía, que constituye la cumbre de la acción de salvación de Dios: “el Señor Jesús, haciéndose pan partido por nosotros, vuelca, en efecto, sobre nosotros toda su misericordia y su amor, de tal modo que renueva nuestro corazón, nuestra existencia y nuestro modo de relacionarnos con Él y con los hermanos.” (Papa Francisco)

En la Palabra de Dios podemos encontrar un punto de reflexión muy importante para nuestras vidas, y esto es en referencia al banquete, el cual, comúnmente nosotros lo asociamos con fiesta, comida, descanso, etc.  Sin embargo, el banquete que debemos traer a nuestra mente es la expresión llena de luz, porque nos permite ver el rostro del anfitrión de la fiesta, que es Jesucristo mismo.

 

Podríamos decir que Dios se revela en su banquete, como un rey que se deja contemplar por su pueblo. Sin embargo, aún así no para todos es importante acudir a la invitación del Señor; y esto nos lo muestra el Evangelio, muchos rechazaron la invitación, como muchos ahora rechazan el participar en el Banquete, por excelencia, que es la Eucaristía. Y para esto debemos tener presente, que la invitación que recibimos es un llamado al Reino, lo cual requiere que tengamos hambre y necesidad para acudir al banquete. No dejemos que las ofertas del mundo nos absorban y nos llenen de prejuicios, porque solamente nos distraerán con alegrías vanas, dejando por un lado la alegría que no se termina, la alegría del encuentro con el Señor.

 

Tengamos pues la disposición de acudir a la fiesta, con un corazón dispuesto, puro, y lleno de fe; valdría la pena preguntarnos cuáles pueden ser los motivos que hoy nos limitan la participación en la Eucaristía, en la vida activa de la Iglesia. Cuáles son los motivos que nos hacen excluir del sentido comunitario en nuestras parroquias.


Los exhorto a que vivan en constante atención al llamado de Dios, sean dóciles a su voz y su invitación, que no sean parte del grupo que no supo valorar y rechazaron dicha invitación; sean ustedes los pertenecientes al grupo de los que se abren a la esperanza, y de esta manera, al final entrarán en el Banquete del Reino de los cielos y gozarán de la vida eterna.

 

Que la intercesión maternal de la Virgen María, nos ayude a mantener limpias nuestras vestiduras, para que podamos participar dignamente del Banquete del Señor.

 

Reciban con afecto, mi saludo y bendición.

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala