Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Fiesta de la Transfiguración del Señor

 Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

6 de agosto de 2017

 

Hermanos y hermanas en el Señor:

 

Encontramos en este domingo  un sentido profundo de la fiesta de la Transfiguración del Señor; esta escena debe ser para todos nosotros una palabra de ánimo, pues en ella se pone de manifiesto la gloria de Jesús, y se anticipa su victoria desde la cruz.

Constantemente Jesús exhortaba a sus apóstoles a que lo siguieran por el camino de la cruz y del sacrificio, por el que Él tendría que pasar; y con este acontecimiento quiso confortar su fe, mostrándoles el final del camino por el que se dirigían,  pues esto muchas veces se hace necesario, sobre todo cuando  el camino es áspero y difícil de recorrer.

 

También a nosotros, el Señor quiere confortarnos con la esperanza del Cielo que nos aguarda, especialmente, cuando las circunstancias de la vida nos hacen perder la fe, y caer en el desaliento y la desesperación.  Conocer la meta a la que nos dirigimos, nos alienta y nos fortalece para seguir en la lucha; si todos los días pensamos en la felicidad que nos aguarda, podremos entonces, soportar con alegría el peso de la cruz, y dejaremos de ver nuestra vida como una desventura.

 

Celebrar esta fiesta debe ser para nosotros un acontecimiento de revelación, con el que se consolida en cada uno de nuestros corazones, la fe como discípulos, quienes siempre hemos de tener puesta la mirada fija en  Cristo, que a través del drama de la cruz nos muestra la gloria de la Resurrección.

 

Pedro, sin entender lo que sucede, quiere asegurar este glorioso momento, por eso propone al Señor construir tres chozas, pues esto implica gozar eternamente de la presencia del Señor y de su alegría.

 

El recuerdo de aquel momento que vivieron junto a Jesús, de haber sido testigos presenciales de su gloria y majestad, fue sin duda la fuerza que los mantuvo firmes en la circunstancias difíciles y tormentosas que vivieron estos tres discípulos por anunciar la Buena Nueva del Reino.  También nosotros podemos ser testigos de esa gloria y majestad, al contemplar a Jesús, vivo y presente en el Sacramento de la Eucaristía, desde allí podemos vislumbrar su divinidad, y vivir la Transfiguración que Cristo nos revela cada día.

 

Queridos hermanos, vayamos transfigurando también nosotros nuestra vida junto a Jesús, que nos acompaña todos los días de nuestra vida, y que nos espera glorioso al final del camino. Escuchémoslo desde lo profundo de nuestro corazón.

 

Reciban con cariño, mi saludo y bendición.

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala