Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

XII Domingo del Tiempo Ordinario

 Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

25 de Junio, 2017


Hermanos y hermanas en el Señor:

 

En el Evangelio de hoy, Jesús  exhorta a sus apóstoles a no temer miedo.  “No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”.

“Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno.”  Con esto Jesús  no se refiere a los temores que muchas veces nos invaden por causas personales, económicas, sociales y en algunos casos políticas; pero sí nos pide que cuidemos nuestra vida de cristianos, que vivamos con fidelidad el Evangelio.

 

Definitivamente, el fruto de nuestra reflexión ha de ser guardar siempre la esperanza en Dios, que nos acompaña y nos fortalece en todo momento. En medio de los tormentos y la desesperanza, debemos tener la certeza de alabar al Señor como nuestro defensor y consolador, pues con su ayuda podremos salir victoriosos en las distintas batallas de nuestro diario vivir.

 

La sociedad actual alimenta el odio, las calumnias, el rencor y las enemistades, que muchas veces causan temor entre los creyentes en Cristo; como auténticos cristianos  debemos ser testigos valientes de la fe, con nuestra forma de vida debemos dar testimonio que nuestra esperanza y nuestra confianza están siempre puestas en el Señor, a quien reconocemos como nuestro único salvador.  No nos dejemos confundir por las falsas ideologías del mundo actual, enfermo por la presencia del mal en sus distintas formas.  Nuestra fe en Dios debe permanecer siempre viva, a pesar de todas las dificultades que se nos presenten.

 

Es por esto que no hemos de perder de vista la acción de Cristo en nuestras vidas, Él nos ha dejado el regalo tan grande de la Eucaristía, que se convierte en el alimento que nos da fuerza, que nos ayuda a vencer cualquier miedo, y de la misma manera nos provee  alegría y paz en medio de la dificultad.

 

Que Dios reine en nuestros corazones, y por la intercesión de María Santísima, seamos capaces de predicar nuestra fe, el amor y la esperanza en Jesucristo en medio de este mundo lleno de egoísmo y frialdad.

 

Con mi atento saludo, y bendición, les deseo a todos un feliz domingo.

 

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala