Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Solemnidad de la Santísima Trinidad, 11 de junio de 2017

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Queridos hermanos y hermanas:

 

Terminada la gran celebración del tiempo de Pascua, la liturgia de este domingo nos lleva a contemplar el misterio de la Santísima Trinidad.

El dogma de la Trinidad es principio y culmen de todo cuanto existe, es el misterio central de nuestra fe y de nuestra vida cristiana.  El aspecto fundamental del misterio de la Trinidad es el amor, por lo tanto, no debe ser para nosotros simplemente una creencia, sino una verdad para vivir.  Nuestro amor por los demás debe ser el reflejo vivo de la Santísima Trinidad, debemos tener presente que el amor de Dios debe darse y comunicarse entre nosotros, y por medio de ese amor debemos procurar  la unidad  como familia, como cristianos y como sociedad.

 

Nuestra vida cristiana está marcada por el Dios, uno y trino; fuimos bautizados “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” y, por lo tanto, sellados por su amor salvador.  En las primeras oraciones que aprendimos en el hogar, estaba ya presente el misterio de la Trinidad, en tantos momentos importantes u ordinarios de nuestro diario vivir, hacemos la señal de la cruz, nombrando a las tres Divinas personas.  Cuando participamos de la celebración eucarística, el saludo inicial del sacerdote tiene el carácter trinitario; y al finalizar, en su nombre recibimos la bendición.

 

Todo esto nos debe hacer caer en la cuenta de que este misterio es central en nuestra fe y en nuestra vida. Es importante que como cristianos comprendamos el significado que tiene esta gran verdad que profesamos.

 

Como buenos discípulos y misioneros, transmitamos la alegría de la salvación, como expresión del amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Vayamos construyendo cada día una verdadera familia que tenga como principio la unidad en el amor verdadero.

 

CELEBRACIÓN DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO:

 

El próximo domingo tendremos la alegría de celebrar la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo; compartiremos el gozo de acompañar la procesión con el Santísimo,  proclamando públicamente que somos un pueblo que ama, que vive, y que sigue a Jesús Sacramentado.

 

Preparemos espiritualmente para celebrar con júbilo esta gran fiesta, que nos recuerda la presencia real y permanente de Jesús vivo y resucitado entre nosotros, dediquemos este día para acompañar, adorar, alabar y glorificar al Señor.

 

En la Catedral Metropolitana la celebración será el jueves a las 10:00 de la mañana,  los invito a participar de la Santa Misa, y a la procesión eucarística que realizaremos alrededor de la plaza de la constitución.

 

Con mi saludo y mi bendición.

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala