Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Solemnidad de Pentecostés

Mensaje del Señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

4 de junio de 2017


Hermanos y hermanas en el Señor:

 

Hemos llegado al momento culminante de la Pascua: la comunidad apostólica recibe el Espíritu Santo prometido, y son  constituidos en testigos audaces del Evangelio; este acontecimiento no debemos verlo

como  algo lejano que sucedió  hace más de dos mil años, sino como algo que se actualiza en nosotros, que nos llena de alegría y de esperanza;  el Espíritu Santo, anima, impulsa, congrega, y da valentía para que la Iglesia continúe la misión de Jesucristo.

 

Dos acontecimientos importantes que celebramos hoy:

 

Primero, la solemnidad de Pentecostés:

 

La armonía que crea el Espíritu Santo en la comunidad: en aspecto pareciera que la llegada del Espíritu Santo crea desorden (Hch 2,7-11) por la diversidad de carismas, pero de acuerdo al plan salvífico de Dios, es una riqueza extraordinaria para su pueblo, que no significa uniformidad, sino comunión plena en la diversidad. Sólo el Espíritu Santo puede suscitar la diversidad y al mismo tiempo realizar la unidad.  El Papa Francisco nos dice: “el mundo tiene necesidad del valor, de la esperanza, de la fe y de la perseverancia de los discípulos de Cristo. El mundo necesita los frutos del Espíritu Santo: amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, lealtad, modestia, dominio de sí”.  Todos nosotros estamos llamados a ser siempre dóciles a la acción del Espíritu Santo.

 

El mismo Espíritu que recibieron los Apóstoles  y los condujo a la misión, también hoy conduce a la Iglesia. Por eso cada parroquia, movimiento, grupo o asociación eclesial, se debe dejar conducir por ese mismo Espíritu, debemos estar disponibles para que actúe en nuestra vida.

 

Segundo, la celebración del “Día del Seminario”:

 

En nuestra Arquidiócesis celebramos hoy el “Día del Seminario”, dedicamos este día para orar por nuestros seminaristas, para que el Señor de la mies confirme su vocación y siga llamando a más operarios para sus campos; también es un día dedicado a colaborar económicamente con el sostenimiento de los seminaristas.  En este año contamos con 78 seminaristas, lo cual es un gran regalo de Dios para nuestra Arquidiócesis, pero también una gran responsabilidad.

 

Sabiendo que puedo contar con el apoyo de todos ustedes, quiero exhortarlos para que ayudemos a los muchachos seminaristas; nuestra Arquidiócesis crece cada día desmesuradamente, y con ella las necesidades espirituales de nuestros pueblos. Deseo pues que en  todas las parroquias: sacerdotes, comunidades y familias, trabajen arduamente y sin desánimo, para ayudar a los jóvenes a descubrir las vocaciones sacerdotales.  Les agradezco su ayuda y los invito a que mostremos nuestra generosidad, colaborando con la colecta que se realiza el día de hoy en todas las parroquias, para ayudar en la formación de nuestros seminaristas.

 

Vivamos  esta solemnidad teniendo siempre en cuenta que el Espíritu actúa, en las personas y en las comunidades que están colmadas de Él.

 

Con mi saludo y agradecimiento sincero,

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala