Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sd

XXXIII domingo del tiempo ordinario

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sd

19 de noviembre de 2017

 

Hermanos y hermanas en el Señor:

 

Estando a punto de concluir el año litúrgico, la Palabra de Dios nos invita a reflexionar sobre la brevedad de nuestra vida en este mundo.  De manera particular,  el Evangelio nos presenta hoy la parábola de los talentos,  presentándonos de alguna manera el tema de la segunda venida del Señor, y la necesidad de multiplicar los “dones” que  de Él hemos recibido.

Desde nuestro bautismo, el Señor nos ha encargado la tarea de ser sus discípulos;  los talentos, son aquellos dones que nos ha confiado, y que no solo se representan en nuestras cualidades humanas y naturales, sino en la riqueza que nos ha dejado en su Palabra y en los Sacramentos.

 

A cada uno el Señor nos ha dado diferentes dones, pero todos con un mismo objetivo, hacerlos fructificar y ponerlos al servicio de los demás. De nosotros depende ser como la mujer hacendosa, de la que nos habla la primera lectura, o como cualquiera de los servidores  del Evangelio.

 

Muchas veces el miedo, la envidia o el egoísmo, nos hacen esconder nuestros dones bajo la tierra y dejar de producir frutos. Cuántos de nosotros que por la gracia de Dios hemos recibido los sacramentos cristianos, los hemos enterrado bajo una gran cantidad de prejuicios, o bajo una falsa imagen de Dios, que paraliza nuestra fe y nuestras obras.  A cuántos se nos va el tiempo pensando en que a otros se les concedieron muchos dones  y nosotros nada, o culpando a los demás de nuestros propios  males.

 

Si Dios nos ha concedido el don de la vida, es porque nos necesita para cumplir con un propósito, y para poder vivir nuestra vocación, Él nos concede los medios necesarios; de nosotros depende saber aprovechar las oportunidades que nos concede y darle sentido positivo a nuestra existencia.

 

Hermanos: es tiempo de dejar el miedo, la inseguridad y la pereza, el Señor nos pide que demos frutos, que aumentemos los dones que hemos recibido; todos estamos llamados a hacer fructificar el Evangelio, nuestro compromiso cristiano lo debemos asumir con decisión y valentía.  Dios no nos ha dado un espíritu  de cobardía, sino  de valentía, y confiados en este gran don, debemos hacer fructificar nuestros talentos, haciéndolos fecundos en nuestra vida y en la de los demás.

 

El próximo viernes 24, celebraremos la segunda parte de nuestra Asamblea Pastoral Arquidiocesana; espero contar con la participación de todos los sacerdotes,  de los religiosos, religiosas y laicos, representantes de todas las parroquias de nuestra Arquidiócesis.

 

Esta es una buena oportunidad, para que hagamos fructificar los dones que el Señor nos ha dado, y los pongamos al servicio de su Iglesia.  Nuestras inquietudes y propuestas, pondrán a nuestra pastoral en la línea de la conversión misionera.

 

Que el Señor los bendiga, y los anime a continuar trabajando arduamente en la construcción del Reino.

 

Con mi atento saludo,

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala