MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA PARA LA CUARESMA 2018

“Alégrense aunque por el momento tengan que soportar pruebas diversas” (I Pe 1,6)

MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA PARA LA CUARESMA  2018

Los Obispos de Guatemala al finalizar nuestra Asamblea Plenaria Anual expresamos en un comunicado nuestras preocupaciones, desconciertos y deseos que nacen de nuestro corazón de pastores al ver la dura realidad de nuestro país.  Pero queremos  expresar también , a través de este mensaje cuaresmal, nuestras  esperanzas ante el año 2018.

Percibimos una serie de dificultades que nos angustian como pueblo de Guatemala, que nos hacen preguntarnos como el salmista “¿hasta cuando?”, pero también tenemos siempre motivos de esperanza, es nuestra misión fortalecerla.  El tiempo cuaresmal, como tiempo de conversión del corazón hacia el proyecto del Reino anunciado por Jesús, es sin duda un kairós, un tiempo favorable, que invitamos a todas las comunidades a vivir con intensidad.

 

 

“Hasta cuando andaré angustiado, con el corazón en un puño día y noche?” (Salmo 13,3)

 

1. Percibimos una falta de rumbo en el país que causa un pesimismo bastante generalizado e incluso angustia en los corazones de  los ciudadanos mas atentos al acontecer diario. Ante ello se presentan  dos dinámicas, ambas perversas:

 

Por un lado aparece la dinámica del crimen abierto, en que la sociedad se encuentra como rehén de un gran número de criminales que hacen de la extorsión y el asesinato el medio para sobrevivir y crecer, mostrando una profunda descomposición social. Son las maras, los extorsionadores, los sicarios y las redes de un crimen organizado que se extiende como pandemia por cada vez un mayor número de regiones en el país. Tienen arrodillada a la población que siente temor profundo, que se ve obligada a pagar extorsiones desde cualquier pequeño negocio popular, que tiene en no pocas ocasiones que abandonar todo lo hecho en una vida de trabajo para salvar la vida. Es la cadena constante de muertes que siegan la vida, en la mayoría de los casos de gente joven, muchas veces victimas de extorsiones no pagadas y en otras muchas muchachos que entraron en la espiral de la delincuencia y del crimen que termina devorándolos en la flor de su juventud.

 

La otra dinámica perversa es la lucha por determinados sectores de obtener ventajas, prebendas y privilegios en base a su organización y su capacidad de gerenciar la conflictividad o el derecho de entrada para obtener de un Estado débil recursos que al final terminan siendo obtenidos no de los impuestos de todos sino del endeudamiento público que crece a un ritmo alarmante.  Se trata del grave fenómeno de la corrupción generalizada.


2.  Si  la dura realidad del país produce angustia también encontramos motivos para la esperanza ante tantas adversidades, nos inspira el salmo quince,  que hace la pregunta Señor, quién se hospedará en tu tienda? Quién habitará en tu monte santo? (Sal 15,1ss). En las respuestas que va dando el salmista  encontramos esperanza,  ánimo y criterios para la acción ante tanto oprobio en que vivimos. Desde la fe que tantos guatemaltecos compartimos en el Dios justo que mira por su pueblo, el salmo se pregunta sobre quien puede entrar en la presencia del Señor o, para decirlo en términos más contemporáneos, que elementos de nuestra conducta, como personas y como comunidades, como país y como élites, debemos subrayar no solo para agradar a Dios sino para ir estableciendo metas y propósitos que podamos evaluar y que también nos incentiven a actuar haciendo el bien y procurando la búsqueda de un bien común, tan necesario como alejado de nuestras prácticas cotidianas.

 

3. “El de conducta integra que actúa con rectitud” es la primera respuesta a la pregunta ¿Quién habitará en tu monte santo?. La invitación que se nos hace como ciudadanos y como creyentes es clara: a poner la integridad como valor fundamental sobre el que necesitamos construir después otros muchos valores. La invitación a ser íntegro tiene proximidad con la idea de honradez, de honestidad, de responsabilidad y conlleva por supuesto la idea de actuar con rectitud. A las élites de todo tipo, a los líderes y responsables en la sociedad, a quienes ejercen influjo sobre la opinión pública, a quienes tienen responsabilidades públicas de toda índole, a ellos es a quienes en primer lugar concierne el llamado a vivir la vida con integridad y con rectitud y, por supuesto, a ser demandados cuando así no lo hacen. Pero la invitación es también a todos, grandes y pequeños. La educación nos debe llevar a valorar esta conducta y esta actuación.

 

4.  “El que es sincero cuando piensa y no calumnia con su lengua” es la segunda respuesta que encontramos. Es la clara afirmación de que el buen actuar no se corresponde con la hipocresía sino con la sinceridad, con ser rectos y con no calumniar. De nuevo, sabemos cuántas  calumnias y difamaciones que se difunden por muy diferentes medios crean  un ambiente de mayor desconfianza en la población y distorsionan la verdad.  El Papa Francisco acaba de llamar la atención sobre el fenómeno de las noticias falsas o falseadas que tanto daño hacen.

 

5. “Quien no daña a conocidos ni agravia a su vecino” es la tercera respuesta que también nos lleva a  pensar no solo en las autoridades o en las élites (económicas, sindicales, de sociedad civil y, por supuesto, políticas) sino también en la conducta de todos los ciudadanos que debemos someternos a examen de conciencia. Criticar a los de arriba es importante pero no nos exime de calibrar nuestra propia conducta en la esfera en que estemos. Estamos llamados a anunciar la verdad y amarla, porque “la verdad os hará libres” (Jn 8,32)

 

6.   “ El que no presta a usura su dinero ni acepta soborno contra el inocente” será la cuarta respuesta que deja clara la condena a las prácticas de corrupción, que tanto daño nos hacen hoy en Guatemala.

 

 

“…Nosotros, rodeados de una nube tan densa de testigos, desprendámonos de cualquier carga y del pecado que nos acorrala; corramos con constancia la carrera que nos espera, fijos los ojos en quien inició y consumó la fe, Jesús”   (Hb 12,1-

 

7.   Queremos ser testigos de la Verdad ( cf Jn 18,37) y sabemos que en particular en nuestra Guatemala nos han precedido muchos hombres y mujeres creyentes que han sufrido la tortura, la persecución e incluso la muerte por su fidelidad a Jesucristo, Verdad y Vida; los mártires de El Quiché, El P. Hermógenes López  cuyo cuadragésimo aniversario de su muerte celebraremos este año, el testimonio valiente de Mons. Juan Gerardi impulsando el proyecto Guatemala Nunca Más, para decir y asumir la verdad sobre el sufrimiento de tanta gente en nuestro país, el recién beatificado P. Stanley Rother, párroco de Atitlán, el P. Maruzzo y el catequista Luis Arroyo, de Izabal y la larga lista de hombres y mujeres desconocidos o poco conocidos que con su fidelidad han fecundado la tierra guatemalteca. Sin duda podemos seguir afirmado que la Iglesia en Guatemala ha sido una tierra de mártires. En verdad los pobres nos evangelizan.

 

8.  Queremos invitar a todas las comunidades a continuar avanzando en la consolidación de nuestro compromiso por la justicia y la solidaridad.  No hay duda que muchos y muchas están ya trabajando en estos campos de la pastoral. En Noviembre celebraremos en Huehuetenango el Congreso Misionero Guatemalteco, que queremos que sea una parada importante en este camino de compromiso que ya se está llevando a cabo y que quiere consolidarse más en el futuro.

 

9. Este año nos sumamos también a la esperanza de la Iglesia en los jóvenes, ya que dentro de un año se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, después del sínodo de Octubre sobre el tema jóvenes y vocación.  En medio de tantas aflicciones y angustias no dejamos de dar gracias a Dios por tanta gente buena que lucha y se esfuerza por sacar adelante su familia, por sacrificarse para ayudar en su comunidad, por dar testimonio de fe en Dios y de amor al prójimo en condiciones difíciles, nuestro pueblo tiene evidentemente una fe que da sustento a sus construcciones éticas y  a sus consecuentes  decisiones por el bien, por tantos proyectos misioneros y evangelizadores que nos van ayudando a ser cada vez más  una Iglesia en salida, misionera.  No olvidemos seguir adelante con el trabajo de renovación de la parroquia, para hacer de las mismas comunidades misericordiosas, samaritanas.

 

Que la Virgen María, bajo su advocación de Virgen del Rosario, patrona de Guatemala, nos proteja y bendiga y nos ponga con su Hijo: Jesús, el Señor.

 

Guatemala, 6 de Febrero de 2018.

 

 

+ Gonzalo de Villa y Vásquez

Obispo de Sololá-Chimaltenango

Presidente

Conferencia Episcopal de Guatemala

Domingo Buezo Leiva

Obispo Vicario Apostólico de Izabal

Secretario General

Conferencia Episcopal de Guatemala